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Mi hijo no habla: por dónde empezar
Mi hijo no habla: por dónde empezar
Alexandros

Escrito por Alexandros SIDIRAS GALANTE el lunes 28 septiembre 2026, actualizado el jueves 15 octubre 2026

Tiempo estimado de lectura ~ 8 minutos

Tu hijo tiene 2, 3 o 4 años y no habla, o habla muy poco, y te preguntas si hay que preocuparse. Aquí tienes los signos de alerta, a quién consultar en España y qué hacer desde esta misma semana. El mensaje principal: no esperes a las palabras ni al diagnóstico para darle un medio de comunicarse.

Referencias: lo que se espera, lo que debe alertar

Cada niño tiene su ritmo, y el lenguaje no se desarrolla con fecha exacta. Aun así, hay referencias. En el desarrollo típico, las primeras palabras llegan hacia los 12 meses (Bloom, 2000, citado por Beukelman & Light, 2020). Los niños empiezan a juntar dos palabras cuando conocen unas cincuenta, en general entre los 18 y los 24 meses (Owens, 2005). Hacia los 3 años aparecen las frases cortas de tres elementos.

Una guía para detectar un desarrollo inusual en niños menores de 7 años cita, entre otros, estos signos de alerta en el lenguaje:

  • no decir espontáneamente cinco palabras a los 18 meses;
  • no decir más de diez palabras, o no juntar dos palabras («papá fuera», «más galleta»), a los 24 meses;
  • no hacer frases cortas de tres palabras, o no comprender una instrucción sencilla sin gestos, a los 3 años;
  • un lenguaje que las personas de fuera de la familia no entienden a los 4 años;
  • y, a cualquier edad, una regresión: palabras o gestos que desaparecen.

Una cosa está muy clara: sea cual sea la edad, la preocupación de los padres es en sí misma una señal de alerta, que justifica examinar con atención el desarrollo. Lo mismo vale para cualquier regresión o falta de progreso (HAS, 2020, Troubles du neurodéveloppement : repérage et orientation). Dicho de otro modo, no necesitas «estar seguro» para pedir una valoración.

¿A quién consultar, y en qué orden?

Estas son las puertas de entrada más habituales en España.

  1. El pediatraEn tu centro de salud
  2. La audiciónUna revisión que conviene hacer pronto
  3. El logopedaUna evaluación del lenguaje y la comunicación
  4. La atención tempranaEvaluación e intervención, sin diagnóstico
Las primeras puertas de entrada. Si hace falta, después vienen los servicios especializados y, más adelante, el certificado de discapacidad.
  1. El pediatra que sigue a tu hijo, en el centro de salud. Cuéntale lo que has observado, con ejemplos concretos y, si es posible, vídeos cortos.
  2. Una revisión de la audición. Una sordera, aunque sea parcial o fluctuante, puede frenar el lenguaje. Es una prueba que conviene hacer pronto.
  3. Una evaluación logopédica, a la que el pediatra puede derivarte. El logopeda evalúa la comprensión, la expresión y la comunicación no verbal, y puede proponer una intervención y una CAA. Las esperas suelen ser largas: apúntate en varias listas de espera cuanto antes.
  4. Los servicios de atención temprana. Atienden a niños de 0 a 6 años con un trastorno del desarrollo o con riesgo de tenerlo. No hace falta un diagnóstico: suele derivar el pediatra cuando detecta un riesgo. Ofrecen evaluaciones e intervenciones tempranas (logopedia, fisioterapia, psicomotricidad, psicología). Cómo se accede, los plazos y el coste dependen de cada comunidad autónoma.
  5. Los servicios especializados: neuropediatría o psiquiatría infantil del hospital, unidades de salud mental infantojuvenil. El pediatra o el equipo de atención temprana te derivarán si hace falta.
  6. Los servicios sociales de tu comunidad autónoma, más adelante, para el certificado de discapacidad y las ayudas. La guía Financiar la CAA explica los trámites.

Si se confirma un diagnóstico, sigue con Autismo y CAA o Síndrome de Down y CAA.

No esperes al diagnóstico para comunicaros

Las evaluaciones llevan meses. Mientras tanto, tu hijo tiene cosas que decir: tiene hambre, le duele algo, quiere jugar, quiere que le mires. La comunicación aumentativa y alternativa (CAA) le da un medio para decirlo hoy, con pictogramas, fotos, gestos o una aplicación que habla (¿Qué es la CAA?). Cuando se sospecha un trastorno del neurodesarrollo, lo recomendable es empezar las intervenciones sin esperar a que se confirme el diagnóstico.

  • «Es demasiado pequeño, no está preparado.» No hay requisitos previos, y los más pequeños se benefician: consulta Los mitos sobre la CAA.
  • «Si tiene imágenes, ya no se esforzará en hablar.» Los estudios muestran que la CAA no frena el habla y a menudo la acompaña: consulta CAA y habla.

Esta semana en casa: la lista

  1. Imprime unos cuantos pictogramas. No hace falta un aparato caro para empezar: unos cuantos pictogramas impresos y plastificados, colocados donde pasan las cosas (la mesa, el cuarto de baño, la puerta de entrada), bastan para las primeras semanas. Los pictogramas ARASAAC son gratuitos.
  2. Elige palabras que le importen (los nombres de la familia, su peluche, sus comidas favoritas, con fotos de tus objetos y de tus seres queridos), más algunas palabras pequeñas que sirven en todas partes: más, terminé, basta, ayúdame, quiero, no. Lo que funciona es la mezcla de las dos (Laubscher & Light, 2018). Lista y explicaciones: Qué palabras poner en la herramienta.
  3. Da ejemplo. Cuando le hables, toca los pictogramas correspondientes en su tablero («¡más pompas!»): es el modelado, la estrategia con más respaldo de la investigación. Cómo hacerlo: Modelar, esperar, responder.
  4. Espera y luego responde. Deja un silencio real de 5 a 10 segundos mirándole, y luego reacciona a cualquier intento: una mirada, un gesto, un pictograma tocado «por casualidad».
  5. No solo peticiones. Prevé con qué decir «no», comentar («¡puaj!», «¡hala!») o llamar a alguien: Más allá de las peticiones.
  6. Anuncia lo que viene con imágenes. Un simple «primero / después» (primero los zapatos, después el parque) suele reducir la ansiedad de las transiciones: Apoyos visuales: agenda, secuencias, temporizador.

Una aplicación en el móvil o la tableta añade una voz, que todos oyen, incluso de lejos: consulta Elegir la herramienta: papel, tableta, prueba. Los vocabularios gratuitos de Pictalk (PicTalk Esencial 24, PicTalk Trampolín 48, PicTalk Horizonte 80) se presentan en su página.

Ten siempre la herramienta a mano

Un niño no puede decir «tengo sed» si su tablero está guardado en un armario: la herramienta le acompaña a todas partes, como su voz.

  • Un sitio fijo en cada habitación de la casa, a la altura de su mano.
  • Una versión de papel plastificada para los momentos en que la tableta no es práctica: el baño, la piscina, la plastilina, el coche.

Introduce la CAA en las rutinas

No hacen falta sesiones: las rutinas se repiten cada día, en el mismo orden y con las mismas palabras, y eso es ideal para aprender. De hecho, los niños pequeños organizan sus palabras por situaciones más que por categorías (Fallon, Light & Achenbach, 2003). Elige una o dos rutinas para empezar, no todas a la vez.

RutinaPalabras que modelarEjemplo de frase
Levantarse y vestirseponer, quitar, ayúdame, más, terminé, frío«¿Nos ponemos el jersey?»
Comidacomer, beber, más, terminé, rico, no me gusta, quiero«¿Quieres más?»
Bañoagua, caliente, frío, abrir, cerrar, basta, jugar«¿El agua está demasiado caliente?»
Juegojugar, me toca, te toca, más, mira, caer«¡Te toca tirar!»
Hora de dormirleer, libro, dormir, abrazo, luz, terminé«¿Leemos una página más?»

Algunas palabras aparecen en todas partes: más, terminé, ayúdame, quiero. Son las palabras del vocabulario núcleo; mantenlas siempre en el mismo sitio, para que el gesto se vuelva automático (Organizar la cuadrícula). Añade las palabras personales: el nombre de la hermana pequeña, el del perro, la marca de sus cereales favoritos. Para dar razones reales para comunicarse (una ración pequeña para pedir más, un bote cerrado un poco demasiado fuerte para pedir ayúdame), consulta las ideas de Modelar, esperar, responder.

Cuatro pictogramas uno al lado del otro: más, terminé, ayúdame, quiero.
más, terminé, ayúdame, quiero: las palabras pequeñas que aparecen en todas las rutinas, siempre en el mismo sitio.

Una ficha para los abuelos, la canguro y los allegados

Cuantas más personas usen la herramienta, más la verá funcionar el niño. Prepara una ficha de una página para quienes le cuidan:

  • Dónde está su herramienta, y dónde están las palabras importantes (más, terminé, ayúdame, no, sus palabras favoritas).
  • Cómo mostrar: hablar con normalidad, con frases completas, y tocar al mismo tiempo una o dos palabras clave.
  • Cómo esperar: de 5 a 10 segundos, mirándole, sin terminar la frase por él.
  • Cómo responder: reaccionar a cualquier intento, aunque sea aproximado, sin exigir una palabra oral.
  • La regla: la herramienta no se guarda y nunca se retira como castigo.

Los hermanos suelen ser excelentes modelos, sobre todo si se convierte en un juego. Para explicar los gestos y las reacciones propios de tu hijo, añade un diccionario de señales: consulta la tarjeta «Cómo hablar conmigo». Para los materiales imprimibles, consulta la página de recursos.

Mantén vivo el vocabulario

Un vocabulario que ya no cambia acaba en un cajón: la falta de actualización es una de las primeras causas de abandono de las herramientas (Johnson et al., 2006). Añade las palabras en el momento en que se vuelven útiles: el amigo nuevo, la excursión al zoo del sábado, los dibujos animados del momento. Basta con una foto hecha con el móvil. En los vocabularios de Pictalk hay casillas vacías y casillas ocultas previstas para crecer sin mover nada.

Lo que conviene evitar

  • Esperar «a ver qué pasa». El tiempo pasado sin un medio de comunicación no se recupera fácilmente.
  • Hacerle pruebas («enséñame el perro») en lugar de tener conversaciones de verdad.
  • Guardar la herramienta para que no se estropee, o retirarla como castigo: es su voz.
  • Exigir una palabra oral antes de responder a un pictograma. Todas las formas de comunicación cuentan.

Preguntas frecuentes

Mi hijo de 2 años no habla: ¿es necesariamente grave?

No, no necesariamente. Algunos niños hablan tarde y luego recuperan el retraso, pero no se puede saber de antemano: hablarlo con el pediatra siempre está justificado, y empezar con la CAA no supone ningún riesgo para el habla.

Mi hijo no toca su tablero: ¿qué hago?

Sigue dando ejemplo sin exigir nada, comprueba que las palabras que le ofreces le interesan de verdad y responde a cualquier intento. El aprendizaje pasa primero por la observación.

¿Quién puede ayudarme a poner en marcha la CAA?

El logopeda es el profesional de referencia, pero puedes empezar por tu cuenta con unos cuantos pictogramas y el modelado, y luego construir el proyecto con el equipo que sigue a tu hijo: consulta Poner en marcha la CAA en equipo.

Pictalk Buddy reúne tableros de CAA, agenda visual, secuencias guiadas y cuadernos de vida, con los mismos pictogramas, en Android, iOS, la web y el reloj. Aplicación a precio libre, desarrollada por una asociación sin ánimo de lucro. Descubrir Buddy

Fuentes

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